Evocaciones

Uno entra a la Casona Souza sabiendo a grandes rasgos qué esperarse, y sin embargo el corazón late fuerte conforme se acarca a la entrada de servicio mientras escucha los aterradores gritos que se filtran por las ventanas. Es de noche y de pronto uno se siente como un niño entrando furtivamente a la casa abandonada, esa a la que nadie se atreve a entrar. Sin guía alguno, en medio de la oscuridad, uno llega a una cocina alumbrada únicamente por un tenue foco colgago del techo; el hedor es casi insoportable y una gallina se pasea a tus pies, mientras un enorme cocinero corta una lechuga frente a tus ojos, luego apaga la luz y afila el cuchillo, iluminando la habitación de chispas. El recorrido por la casa sigue de cuarto en cuarto, mientras cada personaje te cuenta su historia en medio de puertas que se cierran detrás de ti, melodías de vitrola, plegarias, gritos y un enorme crucifijo imponente en un corredor.

La casa está diseñada para mantenerte alerta de todo lo que pueda pasar. Uno siente un escalofrío por la espalda y voltea cada 5 segundos a ver si no hay nadie detrás que pueda sorprenderlo de golpe, si no hay alguna puerta de donde pueda salir un personaje ensangrentado, o un monje demoniaco a punto de atacarte. El sonido es envolvente, al igual que los olores de cada lugar por el que uno pasa, es una experiencia de todos los sentidos. Una experiencia, sin embargo, que vale la pena vivir.

Evocaciones está de jueves a lunes hasta el 19 de febrero en la Casona Souza, en la calle Cajamarca, al cosatado del colegio Los Reyes Rojos. La entrada cuesta S./20, S./15 estudiantes.

Abiertamente en contra de la pena de muerte

Abrir un artículo en contra de la pena de muerte con un video a favor puede parecer un poco contradictorio, pero es bueno que lo vean porque pretendo realizar un contraargumento del mismo. Disfrútenlo.

Ayer conversaba con un taxista que me comentaba que “estaba un poco a favor de la pena de muerte porque hay mucha inseguridad, además qué vas a meterlos a las cárceles donde luego salen a seguir violando y matando, mejor los matas nomás”. Y sí, estoy seguro que si le pregunto a todos los taxistas, choferes y cobradores de combi, obreros, etc, que son el grueso de población de este país, me responderían más o menos de la misma manera.

Y uno puede pensar, “si así cree la población que se arregla el problema, ¿porqué entonces no se aplica?”. En primer lugar porque si se aplicara, la mitad más uno de la clase política de este país, empezando por el señor que propone el referéndum, habría de pasar por el patíbulo. Segundo, manchándonos las manos de ética, lo más preciado que tiene un hombre no es su vida, puede ser muy importante, pero si fuera así, no habría nadie dispuesto a entregar ésta por algo mucho más importante: su libertad. Sí señores, muchas veces la muerte es un placer más que un castigo, me atrevería a decir que en la mayoría de los casos.

Leía hace unos días acerca de Espartaco y me acuerdo más o menos de una frase que dice algo como: “A quien es esclavo solo le quedan dos caminos, o la rebelión o la muerte, sea como sea no tiene nada que perder”.

Me puse entonces a pensar: ¿Las miles de rebeliones contra los imperios en Mesopotamia? ¿El éxodo judío y siglos más tarde su abierta rebelión contra Roma? ¿Las guerras serviles en Roma, la más famosa de ellas liderada por Espartaco el esclavo? ¿Las revoluciones americanas? ¿La Revolución Francesa? ¿La famosa “Résistance”? Todas fueron en aras de ganar libertad, por las razones que fuera, y ahora yo te pido, mi querido lector, que pienses y te preguntes, ¿les importó entregar su vida por el ideal al que se entregaban? Podrías decir que no tenían otra opción, que ellos también mataron a mucha gente.

Eso no importa, a lo que vengo es que la creencia de que la propia vida es lo más importante que uno tiene y que por lo tanto quitarle la vida a otra persona que “se lo merece porque mató” es una pena máxima, no tiene tanto sentido como se piensa.

En todo caso, creo que podríamos sentarnos a reflexionar acerca del tema, creo que a la gente de este país le falta eso. Entre tanto caos nos olvidamos que aunque seamos diferentes unos de otros (no me vengas con la mierda esa de que “todos somos iguales” porque te pego, por iluso), somos finalmente de la misma especie y tenemos los mismos sentimientos; todos sentimos miedo alguna vez, todos sentimos odio por alguien que nos ha hecho daño, es inevitable, pero pagar con la misma moneda no resuelve el asunto y en muchos casos puede empeorar las cosas (a ese círculo vicioso lo llamo Historia Humana).

Amnistía Internacional tiene un spot de TV en España que es muy directo. Aunque pueda parecer maniqueo, resume bastante bien porqué la Pena de Muerte es estúpida.

Anuncio de interés público

¡Salamandra vuelve a los escenarios!

Tras un receso de 3 meses, la legendaria banda de los “saquitos” de sociales vuelve para llenarles los oídos de rock n roll manufacturado por los mismos integrantes. Entretenidas canciones hechas a mano y solo para ustedes. En esta ocasión, se han dedicado a renovar algunos de sus éxitos como “Días de Rock n Ron” o “Seis Demonios”, además de preparar una sorpresa especial para sus oyentes.

La cita es el miércoles 7 de febrero a las 10 y media de la noche (10:30pm), seguidos de Mi Hombre Amado (tributo a los Red Hot Chili Peppers), en el Bar Mochileros (Pedro de Osma 135 Barranco). La entrada es de 5 nuevos soles en puerta.

Además hay afterparty

Luego del evento, Salamandra firmará autógrafos en un bar tan caleta que ni los integrantes recuerdan el nombre, en las cercanías del local. Nicolás Bello, vocalista de la banda declaró que “la vez pasada, que mis patas de Rey Abeja tocaron en Mochileros, fuimos ahí y una chica se golpeó la cabeza en la puerta; habia un pop art de Pink Floyd en la pared del fondo y pasaban canciones de rock que no pasan en ningún otro lugar… pero no me acuerdo como se llama”

Un evento que merece ser visto y a buen precio en un buen lugar.
Cualquier duda llamar al 93492322

El quinto del apocalípsis

Hace calor, es verano, Lima vive amodorrada. Si la otra vez tuve que ir a hacer trámites, una cola de fácil una hora bajo el sol de las 10am y cuando regresé me preguntaron si había ido a la playa. En serio, uno almuerza y lo único que quiere es echarse un descansito, y no de sueño, sino de agotamiento. La modorra, la modorraaaaaaaa, lamodo raaraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa………………. zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

Y no solo el clima está caliente. ¿Qué hay de nuestra queridísima y muy relajada politica peruana? Ayer hubo una marcha civil en contra de la pena de muerte. Como se sabe, la semana pasada nuestro señor presidente Alan “Caballo Loco” García fue “sorprendido” por una masa de manifestantes a favor de la pena de muerte, y muy al estilo Luis XIV abrió las puertas de Palacio y salió al balcón a recibir a sus súbditos (SORPRENDENTEMENTE para cuando llegaron los manifestantes, ya había altoparlantes instalados como para un discurso). ¡Qué majestuoso es el señor García! ¡Y qué innovador para llevar la pena de muerte a referendum! Sobre todo sabiendo que a nadie se le habría ocurrido ser tan democrático.

Digo, dejando de lado a Hitler, Stalin, Castro, Pinochet, Bush y en fin a toda la pandilla, quienes han practicado esta pena amparados o no en la ley, nuestro presidente democrático ha decidido que quiere matar, ¡pero que le den permiso pues!

Y lo más alucinante es que, como me decía mi pata Jorge hace unos días, si lleva a votación popular la decisión de asesinar a alguien sería la segunda persona en 2000 años que lo haría. La primera preguntó simplemente “¿a quien quieren matar, al Nazareno o a Barrabás?” y luego se lavó las manos (literalmente). Claro, por esa época no había un sistema de votación como el de ahora, se decidió en menos de 5 minutos y a gritos, pero sirvió.

Pero a lo que venía es que ayer nadie vio a Luis XIV en su balcón haciendo la promesa de matar a los terroristas (¿y dónde estan?) o a los violadores de niños (en mi opinión una buena cortada de huevos serviría… no, mentira, esa gente lo que necesita a gritos es un psiquiatra, seguramente a todos se los violaron de chibolos). Ayer, aunque no estuve presente por culpa de un maldito iPod que se me malogró y que tuve que llevar a Polvos Rosados, los botaron a patadas de la plaza y les cerraron la entrada. No sé realmente qué pasó porque los medios lo pasaron totalmente por alto. Lo único que he visto es una muy pequeña fotonota en Perú21 junto a la columna del director, y otra en La República. Ambas resaltan el hecho de que la PNP cumplió con la orden de evitar manifestaciones en la Plaza de Armas (¿y que les pasó la semana pasada?).