Mientras se dicta sentencia

En 1984, Alberto Fujimori era profesor y decano de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNALM. Para llegar al rectorado era necesario tener un doctorado, cosa que Fujimori no tenía. Sin embargo, fue elegido ese mismo año. Durante los años 80, fue además Presidente de la Asambrea Nacional de Rectores.

Ayer, la Federación de Estudiantes de la UNALM envió por mail algunas citas del libro de Orlando Olcese, ex-rector de la misma.

11 de mayo de 1984
Ocurre la ilegal elección Alberto Fujimori Fujimori como rector.El nuevo rector tenía que tener el grado de Doctor, Fujimori no lo tenía.Salió elegido con 23 votos a favor contra 17.
Página 629.
En su discurso ante la Asamblea dijo:
“Nada más lejos de mi espíritu de obtener ventajas a través de distribución de favores o prebendas. Una conducta de tal naturaleza repugna mi conciencia, porque el efectuarla envilece la personalidad de quien distribuye favores y de quien en esascircunstancias los recibe”.
Como dice el adagio popular: “explicación no pedida, culpabilidad manifiesta”. Era la primera vez en la historia de la Institución que se efectuaba un acto eleccionario que no se ajustaba a las disposiciones de la Ley.
Página 631.
5 de mayo de 1992
Luego del autogolpe de la dictadura Fujimontesinista, el Dr. Flores Mere, renuncia al rectorado debido a presiones del gobierno de Fujimori. Este primero había postergado los fondos del Estado a la Universidad, luego estuvo por impedir la renovación de contratos de docentes con una Ley que iba a promulgar.Flores Mere 0había sido uno de sus más acérrimos opositores cuando Fujimori salió elegido Rector, este le estaba pasando la cuenta.
Página 674.
13 de octubre de 1992
Luego del autogolpe y las ya conocidas matanzas de Barios Altos y la Universidad La Cantuta, y otros actos como “la masacre de los penales”, el Consejo Universitario acordó otorgarle el grado de Doctor Honoris Causa al Dictador Alberto Fujimori a propuesta de la Escuela de Post Grado. El Estatuto de la Universidad establecía  claramente que este grado no podía concederse a profesores o ex profesores de la Institución. Por lo tanto, al haber sido Fujimori profesor de matemática, no era legal que se le otorgara desde la Agraria. Por otro lado el Estatuto mencionaba que el pedido debía salir de un Departamento Académico, de ahí subir al Consejo de Facultad para su respaldo y, finalmente subir al Consejo Universitario para su aprobación. Esto no había sucedido. El Consejo Universitario acordó otorgar el grado con 14 votos a favor y 3 en contra. No era usual que hubiera votos en contra en este tipo de decisiones. Eran autoridades en ese entonces el Dr. José Dance Caballero como Rector y Francisco Delgado de la Flor Badaracco, Vice – Rector Académico.
Página 680.
En ese entonces, Fujimori entregaría a la Universidad la administración del Instituto de Desarrollo agroindustrial, INDDA., como “agradecimiento”.
Página 689.
17 de mayo de 2001
Vencida la dictadura y con todos (ahora sí) maldiciendo a Fujimori, el Consejo Universitario, a solicitud de la Facultad de Agronomía, con 11 votos a favor y 2 abstenciones, decide retirarle el grado honorífico de Doctor Honoris Causa al ex Presidente de la República Alberto Fujimori. Era Rector en ese entonces el Dr. Francisco Delgado de la Flor Badaracco, y Vice – Rector Académico el Ing. Nava Cueto.

Además:

Una biografía política de Alberto Fujimori, por Paola Ugaz

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Memorex

La memoria es frágil. Por eso, el ser humano ha inventado todo tipo de tecnologías para registrar su paso por el mundo, desde la escritura en pedazos de cerámica hasta el video de alta definición. De hecho, la historia humana está basada, en buena parte, en registros escritos y visuales. Gracias a los registros, los expertos son capaces de estudiar hechos ocurridos incluso hace 5000 años.

El problema se da cuando no existe la voluntad de recordar. Cuando un grupo de personas con suficiente poder se encargan de dificultar el registro de evidencias e historias, o la publicación de las mismas, estamos ante un fuerte problema social: el olvido. En el Perú, tras casi dos décadas de violencia política, aún vivimos en el olvido. Lo demostramos cuando permitimos el regreso de Alan García a la política peruana, por ejemplo, o cuando usamos argumentos como “pero ahora estamos mucho mejor que hace 25 años”. Solemos olvidar (o más bien ignorar) las atrocidades cometidas por el ejército en la lucha contra Sendero Luminoso o, peor aún, las justificamos diciendo que ellos pacificaron el país. Una cosa es la lucha justa y necesaria contra un enemigo fanático y otra, muy distinta, es coger algunos campesinos al azar y asesinarlos por considerarlos sospechosos.

Tenemos actualmente en Palacio a una persona responsable no solo del colapso económico de nuestro país, sino también de la muerte injustificada de miles, incluyendo la matanza de los penales. Si bien los muertos de dicha matanza eran reos acusados de terrorismo, además amotinados, nada justifica que, una vez rendidos, se les repasara a punta de ametralladora.

Cada vez que paso por Lurín veo las pintas de “Fujimori inocente: estamos esperando tu regreso” y me indigno cuando escucho a su sus seguidores hablar de “inocencia” o realizar maniobras políticas para su absolución en el futuro. No se es inocente cuando se da un Golpe de Estado, se lleva una política de acallamiento de la oposición y se pretende burlar la ley para tratar de perpetuarse en el poder. Es cuestión de sentido común.

Por ello creo no solo necesaria, sino urgente, la construcción de un museo permanente de la memoria. Un lugar donde cada peruano pueda reflexionar y comprender qué pasaron las víctimas de la violencia política. Por eso es indignante ver cómo el gobierno rechaza la oferta alemana de 2 millones de dólares con argumentos como que “el Perú no necesita museos mientras sea pobre y con carencias sociales” (Antero Flores Aráoz), pues, de alguna manera el mensaje oculto es “tenemos que mantener al Perú ignorante para seguir haciendo lo que nos de la gana).

De hecho, yo también me pregunto cómo dormirá Alan García por las noches… y Fujimori, y todos los que participaron en todos los actos de crueldad.

Los derechos humanos

Me encontré en Alt1040 un video bien interesante que quiero rebotar.

Un poco de Historia: Luego de la Segunda Guerra Mundial, tal vez el periodo de guerra que más víctimas cobró en tan poco tiempo (se estiman unas 61.8 Millones de personas en 6 años de lucha), la recién creada ONU tenia como misión servir de mediadora en las relaciones entre los países. Se creó, entre otras, una comisión de Derechos Humanos que se encargara de hacer una síntesis de los derechos fundamentales de la humanidad.

En 1789, con la Revolución Francesa, ya se había redactado un primer ensayo de dichos derechos. Basados en las ideas ilustradas del siglo XVIII, esta declaración de derechos buscaba abolir los “derechos divinos” y “de sangre” de la nobleza francesa. Desde entonces gran cantidad de personas ha luchado por preservar y hacer cumplir estos derechos e incluso expandirlos. Así, por ejemplo, se determinó el sufragio universal para evitar que solo los poseedores de tierras pudieran votar, el voto de las mujeres, la abolición de la esclavitud, las leyes que protegen al niño, etc.

Sin embargo estos derechos siguen siendo pasados por alto todo el tiempo. Hitler, por ejemplo, creía que sólo los fuertes debían sobrevivir y que lo “humanitario” eran estupideces religiosas. Si nos fijamos en los acontecimientos de los últimos sesenta años, podremos notar que la situación en Derechos Humanos no ha mejorado. A pesar de los esfuerzos de la ONU aún no se han erradicado los bombardeos a civiles, las violaciones a mujeres, la extrema pobreza, la tortura, las desapariciones forzosas, y todas las desgracias que traen tanto el enorme negocio que significa la guerra como la voluntad de unos pocos.

Latinoamérica no se ha mantenido alejada de esta realidad. De hecho, los últimos 60 años en América Latina han sido los peores en materia de Derechos Humanos. Gobiernos dictatoriales, alternados con gobiernos civiles populistas, crisis económicas, guerras internas (y externas) se han sucedido y han ocurrido en casi todos los países del continente. Solo en Perú hemos tenido, tras el gobierno de Velasco, un periodo de 12 años de extrema violencia, más 8 de una dictadura militar con rostro civil.

Los últimos años, digamos que a partir de 1997, han sido de mejora econónica, pero ¿a qué precio? Los eslóganes gritan que El Perú Avanza, pero las protestas siguen siendo reprimidas de manera brutal, se pretende amnistiar a los militares involucrados en crímenes de lesa humanidad y la libertad de prensa no es respetada, salvo que se hable bien del gobierno. Puedo decir, pues, que nos falta mucho para siquiera empezar a entender de qué hablamos cuando tocamos el tema de los derechos humanos.

La versión en español de la declaración la pueden ver aquí

La necesidad de diálogo en Bolivia

Es interesante ver cómo hay patrones que se renuevan cada cierto tiempo en contextos históricos particulares. Lo que sucene en estos momentos en Bolivia no es nuevo, ni es algo único en la región. Es lo mismo que ha ocurrido en Kosovo y en Osetia del Sur hace poco y es un problema muy relacionado con el concepto de Nación. A fin de cuentas, ¿cuáles son las características que debemos cumplir las personas para decir que pertenecemos o no a una nación? Por un lado, una nación política sería aquella referida a la jurisdicción de un Estado en un territorio. Por otro, una nación cultural se referiría más bien a una comunidad de seres humanos con rasgos culturales comunes, no necesariamente dueños legales de un territorio.

Las Naciones como las conocemos son las del modelo europeo del Siglo XIX. Un caso es el de Alemania, una confederación de Estados esparcidos y parcialmente en guerra entre ellos que mantenían un idioma común. Acá pasó que Prusia, el más grande, decidió irse a la guerra contra Francia y de paso jalarse a los demás estados alemanes. A esto se le llamó la Unificación Alemana. La tendencia actual parece ser la contraria. Asumiendo su diferencia del mundo y remarcando sus rasgos particulares, una comunidad busca autodeterminarse y llamarse a sí misma “autónoma”. Un amigo estudiante de historia en San Marcos me contaba esta mañana que en Santa Cruz ondea la bandera cruceña y no la boliviana. Un acto separatista.

La situación boliviana se complica porque, por un lado, entran en juego otros intereses. Hay mucho capital internacional operando en minas, gasoductos, pozos petroleros, etc. A ellos no les conviene que Evo Morales los estatice. Por otro lado está Hugo Chávez, quien manda a la mierda a los Yankees para solidarizarse con el país altiplano. Ahora, mientras Venezuela promete enviar tropas si Evo fuera derrocado, el resto de sudamérica se sienta a conversar.

El discurso de Chávez, curiosamente, no deja de tener algo de razón: Sudamérica, desde que es libre, ha dependido siempre del capital europeo y luego estadounidense y, obviamente, han hecho con nosotros lo que han querido. A decir, verdad, siempre hemos estado misios, libres al fín, pero llenos de deudas, en primer por las guerras de independencia. Sin contar las andadas de los caudillos, las guerras internas y, sobre todo, que no hemos resuelto el problema del indio, que desde la colonia ha sido explotado sin descanso. Personajes como Chávez o Morales serían las voces extremas de una nación cansada y bastante frustrada. Ahora, es verdad que se trataría de Chávez más que de Morales, como lo menciona Alvarez Ródrich en su columna del domingo. De él, me robo un parrafito:

Chávez siente que Bolivia es una colonia venezolana, mientras que Morales se comporta frente al locuaz venezolano como su empleadito. Chávez significa para Evo un mentor, padrino, acompañante de aventuras –como expulsar embajadores de Estados Unidos–, y defensor a cualquier costo, lo que se ha expresado en el anuncio de que, si se produce un intento de golpe a Morales, el Gobierno venezolano intervendrá en territorio boliviano para armar cuantos Vietnams sean necesarios.

Ahora, ¿vale la pena pelearse? Tal vez no. Tal vez vale la pena sentarse a conversar y tratar de ponerse de acuerdo. Yo no creo que Morales quiera iniciar una guerra civil, ni que los cruceños quieran comprometer su industria. Ambas naciones deberían ser capaces de convivir en el mismo territorio, al menos por un afán de supervivencia. Como dice Godoy, “la crisis reside en la falta de voluntad de ambas partes de emprender un diálogo en serio.” Las partes del conflicto deberían ser capaces de resolver sus problemas, ayudados por la mediación de sus vecinos, pero sin la injerencia de ningún Estado.

Augusto Álvarez Rodrich: Vietnam al ladito nomás

Utero de Marita: Váyanse al carajo, yankis de mierda

El Morsa: Continúa la crisis en Bolivia

DTP: Bolivia

Hace 40 años…

Hoy, Perú21 sacó una excelente reseña de los acontecimientos ocurridos en Francia hace ya 40 años. En 1968 para ser exactos. No voy a poner acá la cronología de los acontecimientos ya que ésta puede ser leída directamente del diario. Más bien, me gustaría reproducir y comentar algunos pasajes que me di el trabajo de resaltar.

“…en medio de un aparente bienestar … en los pliegues de la feliz insatisfacción del hombre moderno…”

Precisamente lo que nos quieren vender. Todo está bien, la economía crece y hemos bajado un par de puntos la línea de pobreza (es decir que algunas familias que antes tenían 10 soles al día ahora tienen 15… bien jugado!). Y claro, los precios suben mientras los sueldos se mantienen igual. Pero como aumentan las ventas, los gerentazos se llevan, además, sus ricas utilidades.

“El origen de la revuelta parisina, incluso, se debió en parte al arresto inicial de seis estudiantes involucrados en las protestas contra esa guerra que asolaba el Asia. En el magma de las protestas, sin embargo, había otras demandas más carnales: una de ellas era no prohibir que los estudiantes hombres ingresaran a las viviendas de las mujeres.”

Francia había participado en dos guerras: la primera fue la Guerra de Independencia de Argelia, la cual permitió a Charles de Gaulle llegar a la presidencia. Acerca de este periodo, la página Biografías y Vidas menciona: “ante el avance del movimiento independentista, los partidarios de mantener la presencia francesa en Argelia dieron en 1958 un golpe de Estado con participación gaullista. Para evitar el establecimiento de una dictadura militar, los dirigentes de la República aceptaron llamar al gobierno al general De Gaulle, como pedían los sublevados. Con la oposición de la izquierda, obtuvo del Parlamento plenos poderes y el encargo de preparar una revisión constitucional.”

La otra guerra importante fue la de Indochina, que tuvo como consecuencia la Guerra de Viet-Nam. Indochina era colonia francesa. En 1946 iniciaron las hostilidades entre las tropas francesas en la región y el Viet-Mihn, iniciando una guerra que finalizó con la retirada del ejército francés en 1954 y la entrada, en 1965, del ejército estadounidense.

De Gaulle tenía una política conservadora tanto en materia económica como social. Su política se basó en permanecer en el poder y fortalecer la figura del Presidente como ente ejecutivo. La política francesa de la época fue de alejarse de EE.UU. pero de rechazar a los comunistas. Entre sus diferentes reformas, estuvo la modernización de las estructuras económicas, lo cual acrecentó el nivel de vida, pero acentuó la desigualdad social. Las huelgas de los sindicatos de trabajadores se sumaron a los movimientos estudiantiles que se vivían tanto en Francia como en casi todos los países del mundo. El resultado: Mayo de 1968.

Lo que parecía haber brotado, desde el fondo atormentado pero vital de varias sociedades, era una gran ola de rechazo al autoritarismo de toda laya: el de la potencia extranjera que procuraba imponerse (la URSS, en Checoslovaquia), el de unas autoridades universitarias demasiado rígidas, el de otra potencia que promovía una guerra insensata.

Y, esencialmente, era una sacada de lengua a un sistema que amamantaba con objetos de consumo a sus hijos, pero les castraba la creatividad. Por eso, las paredes de París hablaron: “Prohibido prohibir”, “sed realistas, pedid lo imposible”, “gozad sin trabas”, “la poesía, a partir de ahora, está en la calle”. La juventud procuraba dibujar sus esperanzas.

(…)

No podía ser de otra manera porque -desvaríos más, desvaríos menos- era una revolución de la gente, una marea de transformación que no aguantaba ‘líneas correctas’.

(…)

¿O hay alguien que piense, con sinceridad, que estamos en un mundo perfecto, que no merece ser sacudido para nada?

Lo que sucede es que en esa época ambos bloques, el comunista y el socialista, se presentaban a sí mismos como EL modelo a seguir, LA línea correcta. Es un fenómeno que pasa todo el tiempo, pero que se vivió con fuerza cuando ambos bloques estaban en roces. La Francia de De Gaulle no escapaba a dicha línea.

Llevando el tema a la coyuntura actual del Perú, podemos decir que hay patrones que se repiten:

  • Una política económica que ha acrecentado el nivel de vida, pero ha abierto la brecha entre ricos y pobres. 

  • Una “línea correcta”: la del neoliberalismo económico, que excluye otras maneras de pensar y de desarrollarse.
  • Un presidente que se cree el mesías, el que tiene la razón y que se va con todo contra sus críticos.
  • Una fuerte represión y criminalización de la protesta social y, peor aún, casos como el de Melissa Patiño, a quien se le relaciona injustamente con el MRTA y está recluida, sin pruebas ni juicio, hace dos meses por haber participado en un congreso bolivariano en Ecuador, como si pensar distinto fuera un delito.
  • Un pueblo que no es idiota y que está dispuesto a hacerse escuchar.

Como vemos, no se trata de “quien tiene la razón”, eso no es democracia, y mientras haya alguien que quiera imponer su forma de pensar, sea EE.UU, sean los comunistas, sea Charles de Gaulle, sea Alan García, sean las Corporaciones, siempre va a haber gente que se oponga. El día en que realmente podamos sentarnos en una mesa y hacer dialogar todos los puntos de vista, podremos empezar a construir sociedades más justas, más agradables y, sobre todo, más habitables.

Para quienes entienden francés, acá les dejo la página de Wikipedia, más detallada, sobre Mayo del 68.

Más sobre el tema:

Utero de Marita – Alain Touraine sobre Mayo del 68

Sonia Luz – Mayo del 68 y las raíces del presente

Id Claridad –  Mayo Francés

Politika – Mayo del 68: papá cuéntame otra vez

¿Quién es Jesús Sosa?

Quienes leyeron “Muerte en el Pentagonito” de Ricardo Uceda, deben saber bastante bien a quién me refiero y cual fue su papel en los Grupos de Operaciones Especiales Escorpio y Colina. Hasta esta mañana era el único de los Colina que se mantenía en la clandestinidad. Sin embargo, ahora podemos afirmar que todo el grupo que mató a los alumnos de La Cantuta se encuentra en manos de la ley: esta mañana atraparon a Jesús Sosa en Barranco.

Para entender mejor la importancia de esta captura, empecemos por decir que este personaje es uno de los oficiales con más experiencia en lucha contra el terrorismo. Según lo que recuerdo haber leído en el libro de Uceda (por favor, si algún dato está erróneo o se pueden agregar detalles, son libres de comentar), fue asignado como espía en Ayacucho en 1983, pero sus primeras misiones fueron fallidas por no lograr mimetizarse con la población. Poco tiempo después, en 1984, creo, fue asignado al fuerte conocido como “La isla de la Fantasía”, lugar conocido por las torturas y las muertes de presuntos senderistas. En ese momento, Jesús Sosa se ganaría la fama tanto de torturador, como de enterrador y cremador de cadáveres.

Años después, junto con Santiago Martin Rivas, conformaría el Grupo Escorpio y luego, ya con Fujimori al poder, el Grupo Colina. De hecho, si no me equivoco, él fue el encargado de enterrar los cuerpos tanto de los de Barrios Altos como de La Cantuta, aunque, según Uceda, tuvo una rencilla con Martin Rivas en el caso La Cantuta, porque la órden era capturar, pero Martin Rivas insistía en matar. Saldría libre gracias a la amnistía de Fujimori y pasaría tan efectivamente a la clandestinidad que recién más de 10 años después ha sido capturado.

Esta es tan solo una muy pequeña reseña, recontra resumida, de la identidad de Sosa. Sin duda, se trata de un eslabón importante en los címenes de lesa humanidad que se le imputan a Fujimori y a Montesinos. Se trata de un agente con muchos años de servicio y experiencia y que, seguramente, sabe bastante.

Al respecto de la guerra de baja intensidad, me robo un párrafo del Tercer Piso:

En el Perú, tuvimos una versión propia de esta doctrina. Para Jara, la aplicación de la doctrina fue una respuesta a la insanía de Sendero Luminoso: Sendero hacía un atentado o mataba a alguien, el Ejercito tenía que responder con una acción similar. Ese es el famoso Ojo por Ojo que titula su libro. Lo curioso es que esta doctrina no fue necesaria para la derrota de la subversión, tal como los fujimoristas aún se empeñan en difundir.

Más sobre el tema:

El Fondo del Vaso – Capturaron a Jesús Sosa, ultimo miembro del Grupo Colina en la clandestinidad

Desde el Tercer Piso – La carne y el hueso

Utero de Marita – Las declaraciones sospechosas de Sosa y Cayó Sosa

It’s human nature.

Siempre me he preguntado si, en realidad, la humanidad actual ha evolucionado con respecto a la humanidad de hace 2000, 3000 u 8000 años, cuando inventó la agricultura y empezó así el proceso de civilización, y la respuesta más obvia parece ser que “OBVIAMENTE la humanidad ha evolucionado”. Después de todo, hemos inventado artefactos tecnológicamente cada vez más sofisticados, hemos alcanzado metas inimaginables hace doscientos años (volar, por ejemplo) o hace cien (llegar al Espacio). “El hombre se ha civilizado” dicen. Según la Wikipedia:

Las civilizaciones se diferencian de las sociedades tribales basadas en el parentesco por el predominio del modo de vida urbano (la ciudad, que impone relaciones sociales más abiertas) y el sedentarismo (que implica el desarrollo de la agricultura y a partir de ella el desarrollo económico con la división del trabajo, la comercialización de excedentes y, más tarde, la industrialización y la terciarización).

Es verdad, el ser humano se ha civilzado: desde la aparición de la agricultura vive en ciudades, crea comercio, etc. Pero propongo nuevamente la pregunta desde otro ángulo: ¿no somos los mismos, a pesar de todos los avances tecnológicos? Digo, un Faraón que tenía esclavizado a todo un pueblo para mantener funcionando su imperio, ¿no hace lo mismo que hoy hacen los dueños de Nike, por ejemplo) para mantener altas ganancias a precios bajos, pagándo a los empleados de sus fábricas sueldos de esclavos? Gengis Khan, ¿no hace lo mismo que ahora hace George Bush? es decir, saquear y conquistar tierras en beneficio de sus propios negocios. Y el pueblo, ¿no sigue siendo mantenido ignorante como siempre se le ha mantenido?.

En el documental “La Corporación” la figura es muy clara: las corporaciones (quienes tienen actualmente el poder real a nivel mundial) son las instituciones dominantes tal como lo fueron las monarquías, la Iglesia y el Partido Comunista en sus tiempos. Y el poder radica en una cosa fundamental: mantener ignorante a la población. Solo manteniendo a la población ignorante de lo que realmente importa se le puede mantener obediente, resignada, trabajando para uno. Un amigo me cuenta que en EEUU la vida del norteamericano promedio es despertarse – rajarse el lomo en el trabajo – regresar cansado a casa a sentarse frente a la TV a recibir el bombardeo de publicidad y noticias diarias totalmente triviales. La vida de los estadounidenses (considerados por muchos el modelo actual de civilización) se basa en el consumo de cosas, de objetos que no necesariamente necesitan, pero que creen que necesitan porque la TV les dice que harán sus vidas más felices. El estadounidense promedio es ignorante y vive para el consumo de objetos cuyo objeto es el lucro de unos pocos señorones millonarios que quieren más dinero.

Si nos remontamos a las primeras épocas de la civilización: ¿quiénes tenían el poder? ¿quiénes sabían escribir? ¿quiénes guardaban el conocimiento, lo registraban y lo usaban a discresión? ¿Los reyes?, no. ¿Los campesinos?, menos. Los sacerdotes tenían ese poder. Eran como la CIA, el SIN de la época. Si avanzamos hacia la Edad Media Europea vamos a tener la misma figura, esta vez institucionalidada. Ellos hacían y deshacían Imperios, legitimaban reyes bajo el título de “enviados de Dios”. Y el pueblo tenía que aguantarse los caprichos de un engreído y de toda su familia, soportar guerras entre hermanos, entre primos, entre padres e hijos, aguantar las hambrunas que eso significaba, las miserias, y no contar en lo absoluto con el apoyo de la Iglesia que, además de todo, los perseguía y los quemaba si hablaban mal de ellos, considerándolos herejes. Y bueno, la figura se repite en el Islam y en el Judaísmo. Todo en nombre de Dios, creador del Hombre, del Cielo y de la Tierra.

En fin, se puede hablar mucho sobre el tema, y de hecho, se hablará bastante más en el futuro.

Por el momento los dejo con el video que resume perfectamente lo que quiero decir y que, de hecho, ha inspirado este pajazo mental.