Día de la Tierra: el problema del agua en el Perú

Según la Wikipedia, el calentamiento global es “una teoría que predice, a partir de proyecciones basadas en simulaciones computacionales, un crecimiento futuro de las temperaturas”. Según dicha teoría, el aumento de temperaturas tiene relación con el desarrollo de la industria humana, así como el constante aumento de la población gracias al desarrollo de las ciencias y al aumento de la calidad de vida.

Uno de los efectos tangibles del problema es el del derretimiento de las nieves eternas de nuestros glaciares. Dichas nieves, junto con las lluvias de la Sierra, son nuestra fuente de agua. Lima necesita de los glaciares, si estos desaparecen, Lima, que está construida sobre el desierto, se secaría. Y no solo Lima, sino gran parte de las ciudades de la costa, considerando además que la cantidad de agua que llega a la vertiente occidental es menor a la que llega a la oriental.

Un informe de la BBC del 12 de marzo del 2007 indica ya la alarmante situación del agua en el Perú.

El problema del agua en Perú reside en parte en la peculiar geografía del país.

Una buena parte de la costa en el Pacífico sería desierto, de no ser por el agua que fluye desde los Andes.

Más de 70% de la población vive a lo largo de la costa, donde se encuentra menos de 2% de los recursos hidráulicos del país.

En contraste, el lado de los Andes que da hacia el Atlántico tiene 98% del agua y sólo un cuarto de la población.

Por otro lado, menciona que se necesitan grandes volúmenes de agua para la generación de energía eléctrica y para la minería.

Como bien sabemos, la minería es una de las industrias que más dinero aportan, pero que más conflictos generan. En un país que necesita agua, es entendible que los pueblos afectados por la minería se quejen de que las mineras no solo se chupen buena parte de su agua, sino que el resto la contaminen con los residuos que generan. Como se puede entender, hay gente que se muere de sed, o que se enferma con el agua “potable”.

Existe, de hecho, un proyecto para desalinizar el agua de mar para consumo humano, pero las voces en contra dicen que el costo energético es fuerte. Según la página Planeta Sedna:

La desalinización implica, según los tres especialistas mencionados, una mayor utilización de energía. Y de aquí se desprenden varias desventajas. En primer lugar, sabemos que a mayor demanda de energía, al tratarse de un recurso limitado, mayores son los precios. Por otra parte, la creciente utilización de energía presupone una mayor dependencia de los combustibles fósiles, lo que incrementa la emisión de gases de efecto invernadero.

El problema del agua es, sin duda, una prioridad en este país. No es un problema de acá a diez años. Seguramente en ese tiempo, si no se buscan soluciones verdaderas, no necesitamos una promesa política que solo busque unos puntos porcentuales en una encuesta, o una medida demagógica que sirva como paliativo. Necesitamos que las empresas mineras, las hidroeléctricas, las petroleras, así como el gobierno, que son los que tienen la plata, se pongan de acuerdo para asegurar el abastecimiento del agua. No solo para que la gente no se muera de sed, sino porque sin agua no hay negocio y sin negocio no hay plata, y sin plata, no tienen de qué llenarse los bolsillos. (Y a veces hay que pensar como ellos para que entiendan el mensaje).

Ojalá el futuro no sea como lo pintan los biólogos del la UNALM.

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Derecho de piso – una mini crónica de un madrugador

Uno es joven, pero no tanto. Ya no huevea en la Rotonda de Letras, siempre con un pucho. Ahora vive de un lado para el otro, con cursos de facultad, enamorada y poco tiempo entre las distintas actividades (y el pucho le hace estragos). Ya los viernes han dejado de ser días de eterna juerga y se reducen a la película con Pizza Hut frente a la tele, o a la salida a un lugar tranquilo porque al día siguiente hay cosas que hacer o sencillamente porque está agotado del trajín de la semana. Uno es adulto, pero aún no es reconocido del todo, no hasta pagar su derecho de piso.

A las 5 y media de la mañana, Lima es distinta. El guachimán de la esquina, que durante la noche da vueltas mientras fuma un cigarro, escucha radio en su mini caseta o conversa con alguno de los colegas de otra esquina, ahora duerme, siempre vigilante, pues al sentirme pasar se despierta de un sobresalto y me da un saludo. El paradero, generalmente lleno de gente que viene y va, está vacío, pero el micro viene lleno. Viene lleno de otros como yo que empiezan el día laboral bastante temprano. Asumo que se trata de mensajeros, gente que limpia las oficinas, practicantes, etc. Gente esencial para el funcionamiento de la economía, soldados anónimos de las empresas, pero olvidados por el estereotipo del “éxito”. Algunos, estoy seguro, seguirán levantándose a las 5am para trabajar (la gran mayoría). Otros ascenderán y podrán llegar a sus oficinas un poco más tarde, a la hora a la que llegan las secretarias. Unos pocos llegarán a jefes y podrán desapertarse a las 7, tomar desayuno con tranquilidad, leer el periódico y coger su carro para llegar a las 9. Otros, como yo, no sabemos qué será de nuestros horarios, porque nuestro trabajo puede comenzar a las 4, 5, 10, de día, de noche, de boleto y luego dormir dos días seguidos (si se puede).

Lo difícil no es despertarse a las 5, uno se acostumbra. Lo descorcentante es despertarse de noche, pues uno está acostumbrado a dormir de noche y despertar de día. Lo interesante es ver amanecer, aunque sea entre los edificios, y comprobar que en invierno amanece efectivamente más tarde. Es como estar enterado de todo antes que todos. Hace algunas semanas, por ejemplo, mientras para todos el verano era aún fuerte, la neblina madrugadora que pocos conocen anunciaba la llegada del clima más frío. Lo mismo podría decir de la agenda mediática. Mientras los ciudadanos mañaneros leen el periódico con el desayuno, ya devoré algunos de los diarios más leídos, incluyendo el Trome y otros de portadas explícitas y notas inverosímiles. Se trata de un pequeño beneficio del horario.

Esta semana no se me ha ocurrido nada para el blog. Este fin de semana tampoco creo que vaya a poner nada.

Hasta el lunes, los dejo con un clásico del punk peruano. La banda reconocida por la Billboard como la primera banda de punk del mundo.

LOS SAICOS

Hasta el lunes…

La contradictoria lucha del capitalismo contra sí mismo: el narcotráfico.

Una de las definiciones que da Wikipedia sobre Capitalismo es : “El régimen económico en el cual la titularidad de los medios de producción es privada, entendiéndose por esto su construcción sobre un régimen de bienes de capital industrial basado en la propiedad privada“. Es decir, quien tiene dinero, una idea de inversión, insumos y un mercado, puede ser un capitalista. Los empresarios son capitalistas, eso no lo duda nadie.

Siguiendo la misma lógica, podemos analizar el fenómeno exclusivamente capitalista (creo yo) del tráfico de narcóticos. Para empezar, podemos separar dos tipos de narcóticos: los legales y los ilegales. Ambos mueven enormes cantidades de dinero, ambos causan enormes daños, ambos producen adicción. La única diferencia es que unos los podemos conseguir en la tienda o la farmacia (conocida como “droguería” – porque vende drogas- en otros países), y los otros en el mercado negro a través de dealers. Al igual que en cualquier empresa, el mercado negro tiene grandes empresarios o “peces gordos” (a quienes podríamos analogar con mayoristas) y “pymes” (microcomercializadores, “pushers”, intermediarios, etc). ¿Ven? Se trata de lo mismo.

Un narcotraficante es un empresario. Tiene un producto (marihuana, coca, éxtasis, heroína, opio, etc), un mercado (que abarca todo el espectro social, desde el delincuente de los barracones hasta el Presidente de una empresa multinacional, si éste no es también narcotraficante), una logística, una economía… Toda una empresa. Es sorprendente la cantidad de gente implicada, la cantidad de dinero que se mueve y sobre todo la hipocresía de las clases dominantes sobre el tema.

La llamada “guerra contra las drogas” no es más que un gran teatro. Estoy seguro de que quienes abogan por la “erradicación de este mal” no quieren erradicarlo en realidad. Es un negocio que mueve mucho dinero, incluyendo las coimas que se llevan tanto políticos como policías y militares. Una posible teoría acerca de por qué mantener ilegales y “combatir” a algunas drogas, sobre todo la cocaína, la encontré en la película Blood Diamond. Básicamente la idea es que lo ilegal es caro y mientras más encarnizada sea la lucha, más van a subir los precios, beneficiando tanto al traficante como al que recibe su pedazo de torta en coimas. Para ello, hay que aparentar que se hacen avances, pero ¿alguna vez se han puesto a pensar en el pequeño porcentaje que representa la droga decomisada? Es necesario que algunos caigan para, creo yo, dos fines: 1. crear la sensación de que se está luchando contra el narcotráfico y 2. mantener e incluso aumentar los beneficios de quienes invierten en el negocio.

Obviamente, existen personas que realmente se comprometen, tal paladines, a “tan noble lucha”. Sin embargo, creo que en el fondo el sistema no los respalda. Aunque se trate de distintos negocios, creo que se aplica perfectamente una de las líneas finales de Lord Of War. Para quienes no la han visto, la película trata sobre un traficante de armas llamado Yuri Orlov (Nicolas Cage) y en segunda instancia del Agente Valentine (Ethan Hawke), quien finalmente logra capturar a Orlov. En el cuarto en el que es recluido, Orlov suelta esta magnífica línea que describe perfectamente la relación entre los diversos traficantes y los líderes políticos.

The reason I’ll be released is the same reason you think I’ll be convicted. I do rub shoulders with some of the most vile, sadistic men calling themselves leaders today. But some of these men are the enemies of your enemies. And while the biggest arms dealer in the world is your boss–the President of the United States, who ships more merchandise in a day than I do in a year–sometimes it’s embarrassing to have his fingerprints on the guns. Sometimes he needs a freelancer like me to supply forces he can’t be seen supplying. So. You call me evil, but unfortunately for you, I’m a necessary evil.

Personalmente, abogo por la legalización de la Marihuana. Mientras las estadísticas muestren que los problemas del alcohol (droga legal vendida incluso a menores de edad) son más graves y causa más muertes y sufrimiento al año (si no, pregúntenle a todos los inocentes que han resultado perjudicados por culpa de conductores en estado de ebriedad), me voy a mantener firme en esa posición.

Rompiendo tabúes – Todos los seres humanos somos, en principio, iguales.

El ciclo pasado tuve la oportunidad de hacer un trabajo de Opinión Pública sobre la comunidad Gay de Lima. De hecho, en febrero del año pasado tuve la oportunidad de conocer a algunos homosexuales que puedo considerar buenos amigos. Al inicio fue inevitable no tener algunos prejuicios, vivo en una sociedad tan marcadamente homofóbica que fue necesario “romper el tabú”, tomarme unos tragos con ellos y reafirmar lo que todos sabemos: Los homosexuales son personas comunes como tú y yo. Comen, beben, duermen, cagan, saben, y, sobre todo, aman y sufren exactamente igual que el resto de personas en el mundo.

¿Por qué todo este rollo? ¿Por qué “reafirmar” y arriesgarme a ser visto como un homofóbico? Porque el común de la gente no puede asimilar la igualdad entre distintos grupos humanos. Con igualdad no me refiero a que todos somos robots fabricados en serie, sino a que todos tenemos las mismas necesidades bioquímicas, las mismas que nos hacen desear a otra persona, por ejemplo. ¿Y qué si ese “otro” es del mismo sexo? ¿Acaso discriminamos entre quienes prefieren el sexo duro y sin protección con cualquier mujer voluptuosa que se les cruce (1) y aquellos que prefieren hacer el amor con su pareja de siempre a luces apagadas y música clásica (2)? Cito un ejemplo. El 16 de agosto, un día después del terremoto, fuimos a donar sangre al Hospital Rebagliati. En la forma que debíamos llenar antes, había la pregunta ¿Es ud homosexual, o ha tenido encuentros sexuales con personas de su mismo sexo?, pero no recuerdo alguna pregunta parecida a ¿Tiene ud sexo sin protección? o ¿Es ud promiscuo? o incluso ¿Se acuesta ud con prostitutas?. Creo que sería más acertado considerar “grupo de riesgo” a quienes, sin contemplar su opción sexual, no se protegen contra las ETS, que rechazar automáticamente y sistemáticamente a personas homosexuales. Pero es más fácil.

Hay que aceptarlo, vivimos en un país que discrimina, que se escandaliza por la vida privada de sus ciudadanos, que está siempre atento ante el último chisme y trata de sacar el mayor provecho para dañar lo más posible al vecino. Vivimos en un país en que “La Universidad más Grande” trata de apartar a una gran periodista de sus aulas por detalles que nada tienen que ver con su desempeño profesional. Porque un grupo de padres de familia (ni siquiera sus propios alumnos) se escandalizan porque habla abiertamente de sexo, sin tabúes, sin reprimirse. Un “elemento peligroso” porque no tiene problemas con enfrentarse al gigante corporativo, porque no tiene reparos en expresar sus opiniones y denunciar la discriminación.

Este post está dedicado a mi amigo Diego, a quien no he visto en todo el verano. Ojalá me lea y se acuerde de sus amigos straight que lo queremos mucho.

Otras plumas opinan

Una pluma desenvainada –  Homosexuales ¿Abstenerse de donar sangre?

(1) El estereotipo, la utopía del machazo.

(2) Es solo un ejemplo, me gusta jugar con los extremos.

¿Quién es Jesús Sosa?

Quienes leyeron “Muerte en el Pentagonito” de Ricardo Uceda, deben saber bastante bien a quién me refiero y cual fue su papel en los Grupos de Operaciones Especiales Escorpio y Colina. Hasta esta mañana era el único de los Colina que se mantenía en la clandestinidad. Sin embargo, ahora podemos afirmar que todo el grupo que mató a los alumnos de La Cantuta se encuentra en manos de la ley: esta mañana atraparon a Jesús Sosa en Barranco.

Para entender mejor la importancia de esta captura, empecemos por decir que este personaje es uno de los oficiales con más experiencia en lucha contra el terrorismo. Según lo que recuerdo haber leído en el libro de Uceda (por favor, si algún dato está erróneo o se pueden agregar detalles, son libres de comentar), fue asignado como espía en Ayacucho en 1983, pero sus primeras misiones fueron fallidas por no lograr mimetizarse con la población. Poco tiempo después, en 1984, creo, fue asignado al fuerte conocido como “La isla de la Fantasía”, lugar conocido por las torturas y las muertes de presuntos senderistas. En ese momento, Jesús Sosa se ganaría la fama tanto de torturador, como de enterrador y cremador de cadáveres.

Años después, junto con Santiago Martin Rivas, conformaría el Grupo Escorpio y luego, ya con Fujimori al poder, el Grupo Colina. De hecho, si no me equivoco, él fue el encargado de enterrar los cuerpos tanto de los de Barrios Altos como de La Cantuta, aunque, según Uceda, tuvo una rencilla con Martin Rivas en el caso La Cantuta, porque la órden era capturar, pero Martin Rivas insistía en matar. Saldría libre gracias a la amnistía de Fujimori y pasaría tan efectivamente a la clandestinidad que recién más de 10 años después ha sido capturado.

Esta es tan solo una muy pequeña reseña, recontra resumida, de la identidad de Sosa. Sin duda, se trata de un eslabón importante en los címenes de lesa humanidad que se le imputan a Fujimori y a Montesinos. Se trata de un agente con muchos años de servicio y experiencia y que, seguramente, sabe bastante.

Al respecto de la guerra de baja intensidad, me robo un párrafo del Tercer Piso:

En el Perú, tuvimos una versión propia de esta doctrina. Para Jara, la aplicación de la doctrina fue una respuesta a la insanía de Sendero Luminoso: Sendero hacía un atentado o mataba a alguien, el Ejercito tenía que responder con una acción similar. Ese es el famoso Ojo por Ojo que titula su libro. Lo curioso es que esta doctrina no fue necesaria para la derrota de la subversión, tal como los fujimoristas aún se empeñan en difundir.

Más sobre el tema:

El Fondo del Vaso – Capturaron a Jesús Sosa, ultimo miembro del Grupo Colina en la clandestinidad

Desde el Tercer Piso – La carne y el hueso

Utero de Marita – Las declaraciones sospechosas de Sosa y Cayó Sosa

Cuando se pasa del dicho al hecho (o sobre la perversión del término “terrorista”)

Los peruanos vivimos aún asustados por el fantasma del terrorismo. A fin de cuentas, la cantidad de muertos, desaparecidos, torturados, amenazados y demás etcéteras son cifras que todavía nos duelen y, de hecho, falta suturar bastante para cerrar una herida que sangra de vez en cuando, cuando las cosas se ponen difíciles.

Como hemos visto en un post anterior, el gobierno tiene una actitud abiertamente intolerante ante las críticas y se ha dedicado a lanzar todo tipo de epítetos, siendo los más conocidos “caviar“, “perro del hortelano” y “mentalidad de bodeguero“, sobre todo cuando, con toda razón, se cuestionan obras y gestiones desastrozas. Y claro, hay quienes la sufren más que otros. Aquellos que no tienen un espacio donde expresarse o un canal de comunicación con el gobierno recurren a medidas de fuerza para llamar la atención del público. Para ellos, el gobierno tiene un nombre especial “terroristas“.

Criminalizar la protesta social es una de las estrategias que está usando el Estado para poner a la opinión pública en contra de las protestas. Se habla de que el Perú crece (lo cual, a decir verdad, es cierto) y que quienes protestan “se oponen al progreso y son azuzados por infiltrados terroristas y chavistas” y buscan “desestabilizar al gobierno”. Al hablar de terrorismo, se aterroriza (ojo con el detalle) a la población. El término terrorista es usado entonces para meter al mismo saco a quienes protestan tanto legítima como ilegítimamente. Pero lo que no necesariamente nos ponemos a pensar es que al aterrorizar a la población se está cometiendo un acto terrorista. No sé si me captan.

Así, al poner el nombre, se puede pasar a las acciones. ¿Se acuerdan de Majaz? Bueno, resulta que se ha acusado de terrorismo a 35 personas que apoyaron la consulta popular. Fue solo una consulta, pero de ser sentenciadas, esas personas podrían terminar en cana por pensar distinto y cometer un acto de civismo. Imaginen lo que pasaría si a alguien se le ocurre ir un poco más allá.

Ahora bien, el problema no está en la lucha contra el terrorismo. La subversión armada (aka terrorismo) es un delito y ya de eso tuvimos suficiente en los 80’s . Uso el término “subversión” porque est distinto a “terrorismo”. El detalle es que ambos bandos usaron terrorismo en la guerra interna. En ese sentido, podemos asegurar que los gobiernos de Alan García y Fujimori fueron terroristas. Porque seamos sinceros. Una cosa es matar a una persona armada que viene contra ti y otra muy diferente es meterse a un penal a sofocar un motín, lograr sofocarlo y luego asesinar a sangre fría a los vencidos una vez que han entregado armas y se han rendido. Una cosa es hacer trabajo de inteligencia y atrapar para someter a juicio a los dirigentes subversivos (crédito de la DINCOTE) y otra muy distinta es un trabajo de inteligencia para asesinar y desaparecer a personas presuntamente subversivas, sin respetar su presunción de inocencia y su derecho a juicio.

Del dicho al hecho, canta el refrán, hay poco trecho. Hay que estar vigilantes ante las reacciones de nuestros gobernantes en contra de quienes cometen el “delito” de la crítica.

Más sobre el tema:

Godoy: Llameme parásito si quiere
ocraM: No toleremos la intolerancia
Kolumna Okupa: Melissa Patiño libertad ya

El Blog del Morsa: Cuando Hulk dialoga
Menos Canas: Ciudadanía Crítica
Real Politik: La intolerancia del pensamiento único
La Palabra Ingenua: Los siete de Tumbes

Godoy, no me pegues por robarme la lista de links de tu post sobre la intolerancia.