La rigurosidad periodística

Todos los grupos humanos que brindamos un servicio a nuestra comunidad nos entregamos, al menos en teoría, a un ideal. Los abogados se entregan a la justicia; los militares, a la patria; los médicos, a la buena salud; los sacerdotes, a Dios; etc. Los periodistas, en mi opinión, estamos entregados a la verdad. Somos personas que informamos y contamos historias acerca de cosas que pasan en nuestro entorno y lo menos que podemos hacer es tratar de decir la verdad. Tal vez de ello se deriva otro ideal que todos los periodistas afirman poseer: la objetividad.

Acercarse a la verdad es algo casi imposible. La verdad acerca de un hecho sólo la conocen las personas que estuvieron presentes, y aún así, cada una de ellas posee una visión particular acerca de lo ocurrido.  El filme de Akira Kurosawa, Rashomon – un obligado para todos los periodistas – maneja muy bien el tema de las versiones distintas acerca de un mismo hecho. Los distintos discursos sobre un hecho, sin embargo, una vez contrastados y analizados, presentan una visión panorámica de un hecho, gracias a los puntos en común que los distintos actores pueden aportar. Por otro lado, el trabajo de otros profesionales puede enriquecer mucho el trabajo del periodista y aportar datos precisos que confirman o rechazan las versiones de los actores.

001yellowkidEl trabajo del periodista consiste, precisamente, en tomar en cuenta todo el universo abarcable de datos en el menor tiempo posible, y tratar de contar una historia que llame la atención del lector, pero que lo informe acerca de una verdad, no de un disparate creado para vender más papel. La prensa tiene, de hecho, mucho poder de influencia tanto sobre los actores políticos, como sobre la opinión pública.

Un caso concreto es el de Giuliana Llamoja, acusada de matar a su madre. Los días posteriores al asesinato, la mayoría de diarios sacó titulares con epítetos como “Matricida”, y párrafos llamativas como “Horrendo crímen. Tras una acalorada discusión, Giuliana Llamoja Hilares, de 18 años, asesinó a su madre María del Cármen Hilares (47) infiriéndole 65 puñaladas en el cuerpo” (Perú.com 3/07/05). Y claro, basta que un medio saque una nota así de llamativa para que todos los demás se suban al tren. Por otro lado, el informe de los peritos policiales decía algo muy distinto.

El caso llegó hasta el tribunal constitucional,el cual, en su sentencia, ordenó a la Corte Suprema volver a revisar el caso, tomando en cuenta, entre otros atenuantes, lo siguiente:

Ya con relación al fondo del asunto, refiere que luego de producido el evento: i) la occisa presentó 60 heridas, las cuales (todas) fueron superficiales, pues 56 se hallaron solo en la epidermis (sin sangrado); 3 menos superficiales, que tampoco fueron profundas (el protocolo de necropsia no señalo profundidad por ser ínfimas), y una (1) que, aun siendo también superficial, fue la única fatal (el protocolo de necropsia tampoco le asignó profundidad), mientras que su persona presentó 22 heridas aproximadamente; sin embargo, refiere que el juzgador sólo ha valorado 4 de ellas y no las demás, esto es, que se ha minimizado las heridas cortantes que presentó su persona (para señalar que sólo fueron 4), y se ha maximizado las heridas que presentó la occisa (ocultando que fueron sumamente superficiales, sólo en la epidermis y sin sangrado). En este extremo concluye que, si sólo se tomó en cuenta 4 de las 22 heridas, con el mismo criterio debió excluirse las 56 heridas de la agraviada, y entonces de esa manera efectuar una valoración más justa, pues sólo incidiría sobre las 4 heridas que presentaron cada una.

(Las negritas son mías; el texto completo se puede leer aquí)

Haciendo honor a la verdad, hay una enorme diferencia entre un corte superficial y una puñalada.

La rigurosidad es, precisamente, lo que separa el amarillismo de la seriedad.

Genios!

Hay muchas maneras de protestar contra la manera como nuestros políticos sudamericanos manejan nuestros países. Pero el humor me sigue pareciendo la mejor. Nada como ridiculizar para aliviar las frustraciones.

Disfruten!

Mientras se dicta sentencia

En 1984, Alberto Fujimori era profesor y decano de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNALM. Para llegar al rectorado era necesario tener un doctorado, cosa que Fujimori no tenía. Sin embargo, fue elegido ese mismo año. Durante los años 80, fue además Presidente de la Asambrea Nacional de Rectores.

Ayer, la Federación de Estudiantes de la UNALM envió por mail algunas citas del libro de Orlando Olcese, ex-rector de la misma.

11 de mayo de 1984
Ocurre la ilegal elección Alberto Fujimori Fujimori como rector.El nuevo rector tenía que tener el grado de Doctor, Fujimori no lo tenía.Salió elegido con 23 votos a favor contra 17.
Página 629.
En su discurso ante la Asamblea dijo:
“Nada más lejos de mi espíritu de obtener ventajas a través de distribución de favores o prebendas. Una conducta de tal naturaleza repugna mi conciencia, porque el efectuarla envilece la personalidad de quien distribuye favores y de quien en esascircunstancias los recibe”.
Como dice el adagio popular: “explicación no pedida, culpabilidad manifiesta”. Era la primera vez en la historia de la Institución que se efectuaba un acto eleccionario que no se ajustaba a las disposiciones de la Ley.
Página 631.
5 de mayo de 1992
Luego del autogolpe de la dictadura Fujimontesinista, el Dr. Flores Mere, renuncia al rectorado debido a presiones del gobierno de Fujimori. Este primero había postergado los fondos del Estado a la Universidad, luego estuvo por impedir la renovación de contratos de docentes con una Ley que iba a promulgar.Flores Mere 0había sido uno de sus más acérrimos opositores cuando Fujimori salió elegido Rector, este le estaba pasando la cuenta.
Página 674.
13 de octubre de 1992
Luego del autogolpe y las ya conocidas matanzas de Barios Altos y la Universidad La Cantuta, y otros actos como “la masacre de los penales”, el Consejo Universitario acordó otorgarle el grado de Doctor Honoris Causa al Dictador Alberto Fujimori a propuesta de la Escuela de Post Grado. El Estatuto de la Universidad establecía  claramente que este grado no podía concederse a profesores o ex profesores de la Institución. Por lo tanto, al haber sido Fujimori profesor de matemática, no era legal que se le otorgara desde la Agraria. Por otro lado el Estatuto mencionaba que el pedido debía salir de un Departamento Académico, de ahí subir al Consejo de Facultad para su respaldo y, finalmente subir al Consejo Universitario para su aprobación. Esto no había sucedido. El Consejo Universitario acordó otorgar el grado con 14 votos a favor y 3 en contra. No era usual que hubiera votos en contra en este tipo de decisiones. Eran autoridades en ese entonces el Dr. José Dance Caballero como Rector y Francisco Delgado de la Flor Badaracco, Vice – Rector Académico.
Página 680.
En ese entonces, Fujimori entregaría a la Universidad la administración del Instituto de Desarrollo agroindustrial, INDDA., como “agradecimiento”.
Página 689.
17 de mayo de 2001
Vencida la dictadura y con todos (ahora sí) maldiciendo a Fujimori, el Consejo Universitario, a solicitud de la Facultad de Agronomía, con 11 votos a favor y 2 abstenciones, decide retirarle el grado honorífico de Doctor Honoris Causa al ex Presidente de la República Alberto Fujimori. Era Rector en ese entonces el Dr. Francisco Delgado de la Flor Badaracco, y Vice – Rector Académico el Ing. Nava Cueto.

Además:

Una biografía política de Alberto Fujimori, por Paola Ugaz

Comunicación política

En un artículo titulado “Comunicación Política”, Dominique Wolton, sociólogo francés nacido en 1947, explica la relación entre los tres actores fundamentales de las democracias modernas: los políticos, los medios de comunicación y la opinión pública. Los tres conforman el sistema complejo conocido como comunicación política. Esta relación aparece como válida y aplicable a todas las democracias modernas.

mafaldaLos políticos son las personas que discuten y toman decisiones sobre la gestión de un territorio, de sus recursos, de sus leyes y de su política económica. Son también quienes deciden si ir o no a la guerra y quienes gestionan la paz. En la Atenas Clásica, cuna de la democracia, los ciudadanos – hombres libres únicamente – solían reunirse para la toma de decisiones; durante la República Romana apareció la representación, a través de la figura de senadores que representaban los intereses de pueblos y regiones de todos los territorios conquistados. Así, los políticos modernos, organizados en partidos o agrupaciones, cumplen la función de representar de los intereses de distintos grupos sociales con particulares maneras de pensar. La democracia garantiza el debate entre posiciones contradictorias.

Los medios de comunicación funcionan como los altavoces del debate público. Los periodistas, como recolectores  y productores, nos nutrimos de las fuentes y nos encargamos de presentar información a la opinión pública. Todos emitimos opinión, por más neutro que se pretenda ser. Siempre, a la hora de redactar una noticia, presentarla y editarla, afloran las posiciones políticas y todo tipo de emociones que, en distintos grados de conciencia, sazonan nuestro trabajo. La democracia garantiza la libertad de informar y emitir opinión, sea cual sea.

La opinión pública se expresa de distintas maneras. La más obvia y directa es el sufragio. Pero tiene otras maneras de manifestarsu opinión acerca de los debates y decisiones políticas. Los mítines, marchas y huelgas, conocidas como medidas de fuerza, son capaces de influir directamente en las decisiones. Pero también a través de los medios, la opinión pública se hace sentir, y cada vez con más posibilidades. El caso de los helados D’onofrio, aunque no se trate de un tema público, confirma esto último. Gracias a Twitter y a Facebook se logró abrir una investigación por parte de Indecopi a la empresa, con cargos de publicidad engañosa. Muchas veces la opinión pública no se manifiesta sino como un fantasma que sin embargo acosa a los políticos. Cuando Caretas publicó la foto de Javier Ríos, candidato al Tribunal Constitucional, almorzando en Miraflores con Agustín Mantilla y otros de la misma calaña, la clase política pasó de la negación a la contradicción para terminar en la renuncia de Ríos al TC. Todo por miedo a la opinión pública, sin que ésta, salvo quizás los bloggers, manifestara de ninguna manera su opinión al respecto.

Cuando un partido trata de apoderarse del poder, lo primero que hace es irse contra los medios y contra los políticos de oposición. Solo de esa manera, a través de la propaganda, podrá ganarse a la opinión pública, sobre todo a la menos informada. Sin medios ni políticos que se le opongan, un dictador puede cometer todo tipo de represiones y actos de corrupción sin que el gran público se entere. Reprimiendo la libertad de expresión y de acción es como el dictador se aferra del poder.

El buen funcionamiento de la democracia depende del delicado equilibrio entre estos tres actores. Sin embargo, como con todo lo que el ser humano hace, las cosas siempre suenan lógicas en el papel, pero son más complicadas en la realidad.