Carta a Alan García

Alan.

El espectáculo protocolar visto hace dos semanas nos ha dejado con emociones encontradas. Por un lado, hemos podido ver que la inversión y el interés por este país ha aumentado considerablemente desde el fiasco de tu gobierno pasado. Por otro lado, las calles cerradas, avenidas rotas, rutas de micros cambiadas y demás problemas que convirtieron a Lima en Bagdad, fueron una patada al ciudadano de a pie (y a carro), y testimonios no faltan.

Pero en fin, te lo aguantamos, porque bueno, una cumbre es importante y nos da la ilusión de que podemos ser un país confiable para las inversiones, con (al menos) las intenciones de llegar a acuerdos sobre temas de medioambiente y pobreza. Muy a pesar de que los organizadores, con el deudor Ricardo Vega Llona a la cabeza, y tu gobierno hayan intentado hacer lobby económico con la UE y tratado de forzar un TLC al margen de la CAN en detrimento de los temas centrales de la Cumbre: el medio ambiente y la pobreza. por mientras, el Pastoruri se derrite y Huancavelica sigue siendo el departamento más pobre.

Lo que nos ha puesto a todos en alarma es la descabellada idea de que como hemos organizado una cumbre, ahora podemos hacerlo todo, como por ejemplo, insistir en que “el Perú” sea sede de las olimpiadas, dos veces. Tengo varias razones por las que creo que el COI nunca nos va a dar una sede olímpica, entre ellas, que ninguna ciudad (ojo, ciudad, no país) de Sudamérica ha sido nunca sede de una olimpiada. ¿Crees que Lima, que no tiene ni siquiera un sistema de transportes organizado, puede ser sede de una olimpiada? ¿A quién trata de engañar?

Lo que más pena me da es que el discurso va acompañado de la retórica del Perro del Hortelano. En tu mente existen dos tipos de persona: las que te siguen la cuerda y las que no. Los segundos son terroristas o imbéciles que le hacen caso a los terroristas. Es una pena, porque con esa actitud no se va a resolver nada. Es una pena que le demos todo a los extranjeros, pero le tiremos perro muerto a los asuntos internos. Es más, de pronto enterarnos que “la pobreza bajó 5%” es una patada a la misma, sobre todo cuando nos presentan el problema como una mera gráfica que sube y baja. Es decir, ¿una persona que pasó de ganar 7 soles diarios a ganar 12 está mejor? En la gráfica lo está, pero ni las gráficas, ni los “Grandes Números”, son la realidad.

Ahora, piensas que, a pesar de todo, te vana recordar como “El presidente de las cumbres” o “El que sacó al Perú de la Pobreza”. Lo siento Alan, pero creo que sufres de delirios de grandeza. Tú querrías ser Luis XIV y decir “El Estado soy Yo”; te encantaría que todos te amaran y te adoraran; te encantaría ser el mesías del Perú. Y lo peor es que te esfuerzas y das declaraciones, escribes artículos (o mejor dicho, te escriben artículos que tú firmas), sales en la tele con tu casco de minero, sonríes, prometes, hablas, hasta intentaste robarte los aplausos en la cumbre. Alan, eres un excelente candidato, pero solo eso. Recuerda que no votamos por ti en primer lugar: votamos en contra de Humala.

No, a ti te van a recordar, pero por:

– El 2,178.00 % de hiperinflación.

– Los pilares horrorosos del Tren Eléctrico que nunca existió.

– La estatización de la banca.

– La matanza del Frontón.

– Tener la conchudez de presentarte en las elecciones del 2001 y 2006, siendo, para colmo, el mal menor en la última.

– De tu intento por instituir la Pena de Muerte

– Los casos de Tula Benítez y la defensa de Alva Castro.

– La trilogía del Perro del Hortelano.

– El Papelón Olímpico.

Nadie se va a acordar de “los logros económicos” de tu gobierno, porque, para empezar, no son tuyos, sino de tus antecesores, quienes te la dejaron “en bandeja”.

Alan, quiero dedicarte una canción con la cual seguro te vas a sentir identificado.

You can’t always get what you want, de los Rolling Stones.

 

PD: A quienes lean esto, si hay algún link que quieran agregar a esta carta, por favor dejarlo en los comentarios.
PPD: La carta es abierta, son libres de divulgarla, con el crédito pe.

Sueños de Opio

Por qué Perú no puede ser sede de los Juegos Olímpicos en 2016 (o qué mierda se fumó el presidente).

1- No se pueden proponer países, sino ciudades. Además, la inscripción ya pasó hace rato.
2- Ninguna ciudad de sudamérica ha sido nunca host de una olimpiada.
3- Aún así, el comité olímpico pone durísimas condiciones para ser ciudad olímpica. Elegirían antes a Buenos Aires o Sao Paulo mucho antes, para empezar porque tienen buena parte de la infraestructura necesaria para serlo.
4- Las ciudades olímpicas necesitan, para empezar, una vía olímpica. Luego necesitan estadios específicos para una enorme cantidad de deportes: water polo, natación, nado sincronizado, etc, que para empezar, necesitan piscinas temperadas; arquería, lanzamiento de bala, jabalina, disco, etc; coliseos para gimnasia en todas sus variedades; pistas de atletismo; además, hay deportes como el hockey sobre césped, baseball, softball, canotaje, badminton, tenis… la lista completa la pueden ver aquí. ¿tenemos estadios para todas esas disciplinas? Para empezar, ¿las practicamos? Ni siquiera tenemos una liga medianamente competitiva de fútbol. ¿Tenemos infraestructura para que atletas de esas disciplinas entrenen? Que, ¿los metemos a todos en el Estadio Nacional?
5- Las ciudades olímpicas tienen dinero, mucho dinero. Son ciudades que, sin las olimpiadas, ya reciben a decenas de millones de turistas al año. Nosotros llegamos rascando para llegar a 2 millones, que además pasan por lima, pero se van a Machu Picchu y de ahi se regresan. Es más, recibimos básicamente a mochileros que gastan nada, porque somos básicamente vistos como un destino exótico.

Organizar una cumbre lo hace cualquiera, lo único que necesitas es un auditorio grande y hoteles. Y eso, que ni siquiera eso lo hemos hecho bien. Además, a quién pondríamos de organizador, a Ricardo Vega Llona?

Como para rematar, gracias al Blog de Cayo viene este video de las declaraciones de los políticos peruanos sobre el tema.

Crónica de un empresario desorganizado

La cumbre ALC-UE terminó con sonrisas, fotos de grupo, grandes expectativas y muchas buenas intenciones, pero eso fue todo. Poco se supo de una serie de incomodidades sufridas tanto por representantes, como por periodistas peruanos y extranjeros, fruto de la mala organización.

Fue Ricardo Vega Llona quien asumió el cargo de organizar la cumbre y quien, públicamente, ha asumido los errores y prometido que éstos no se repetirán en el APEC. Claro, fue él mismo quien declaró la semana pasada que le había todaco bailar con la más fea, no? Bajo ese precepto, ¿qué importa equivocarse en un evento menor?

En fin, no había tocado el tema antes porque ya el útero, pepitas y otros habían hablado, comentado y recomentado sobre todos los temas posibles de la cumbre. Sin embargo, anoche cayó en mis manos este recorte: una convocatoria a una venta de créditos del FONAFE de agosto de 2007 donde figura el nombre de Ricardo Vega Llona.

El FONAFE es el Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarian del Estado. Se trata de un fondo que presta dinero a empresas y empresarios con participación en el Estado. Así como hay quienes reciben préstamos, hay deudores. Y cuando un grupo de deudores se niega a pagar su deuda, se puede recurrir a una subasta pública de créditos, es decir, vender esas deudas a personas o entidades capaces y dispuestas a asumirlas.

Resulta que Vega Llona no solo le debía casi 11,000 dólares al FONAFE, sino que no los pagó y su deuda tuvo que ser subastada. Dice mucho de un empresario, no?

Y la pregunta de fondo es: ¿Cómo es posible que le otorguen la administración de un evento internacional a un hombre que no es capaz siquiera de administrar su propio dinero?

El documento habla por sí mismo.

Los rebotes los pusieron:
Desde El Tercer Piso – VEGA LLONA, EL DEUDOR

Derecho de Piso (versión refrito)

A las 5 y media de la mañana, Lima es distinta. El guachimán de la esquina, que durante la noche escucha radio en su mini caseta, ahora duerme, siempre vigilante, pues al sentirme pasar se despierta de un sobresalto y me da un saludo. El paradero, generalmente lleno de gente que viene y va, está vacío, pero el micro viene lleno. Viene lleno de otros como yo que empiezan el día laboral bastante temprano. Asumo que se trata de mensajeros, personas que limpian las oficinas, practicantes, etc. Gente esencial para el funcionamiento de la economía, soldados anónimos de las empresas, pero olvidados por el estereotipo del ‘éxito’. 

Cifras, realidades y celulares

 

Considerando que, para empezar, la tasa de desempleo en Lima es de 10% de la PEA, pero que, según estadísticas publicadas por el ministerio de Trabajo, hacia 2006 la PEA ocupada era de 58%, tenemos a una gran cantidad de personas en un limbo. Porque, siendo sinceros, el taxista que trabaja de madrugada no recibe CTS, ni AFP, ni vacaciones, ni nada. E incluso, el hombre que duerme a mi lado en la combi, que bien podría ser el mensajero de una oficina, seguramente no está registrado en planilla y por lo tanto no recibe beneficios de ningún tipo.

La realidad que se ve en la calle es distinta a las grandes estadísticas que el gobierno se esfuerza en hacer notar. El comercio se ha incrementado, es verdad, también lo ha hecho el número de líneas celulares, como ironiza ocraM. A decir verdad, decir que “la penetración de la telefonía móvil en el Perú será similar a la que existe en un país del primer mundo” en un país en el que los servicios básicos no están cubiertos es un saludo a la bandera.

La llamada bonanza sigue tocando a unos pocos privilegiados. Por otro lado, el nivel de vida se ha hecho más caro, pero los salarios se han mantenido iguales. Agreguemos a esta realidad que los precios de los alimentos están en subida, en buena parte porque insistimos en producir biocombuistibles y tendremos más de una razón para reclamar que el ‘chorreo’ no existe. Ahora, que digamos que estamos mejor porque los gerentes ganan más utilidades es otra realidad.

Planillas, informalidad y reclamos al sistema

La empresa en la que tengo que marcar tarjeta a las 6am, por ejemplo, fue visitada por empadronadores del Ministerio de Trabajo el mes pasado. A la semana, el jefe decretó que todos los trabajadores íbamos a pasar a planilla, por lo tanto, recibir beneficios laborales básicos (8 horas de trabajo, CTS, AFP, vacaciones, etc), pero “solo por un mes porque costaría mucho dinero mantenerlos a todos en planilla”, o al menos eso me dijo la secretaria antes de hacerme firmar el papel de la AFP.

Tomo este ejemplo porque de seguro representa la magnitud del asunto: los trabajadores no estamos regularizados y por lo tanto podemos ser sujetos de despidos sin remuneración, horas extra sin compensación, violación del derecho a vacaciones y todo tipo de abusos por parte de los empleadores. Sin embargo ¿qué se puede hacer cuando al final del mes el balance sigue negativo y la renuncia no es una opción?

Algunos toman el camino de la huelga y salen a las calles, asumiendo las consecuencias que ello traiga. En los últimos años, hemos visto a la CGTP, al SUTEP y a los trabajadores de salud, por citar algunos ejemplos, en diversas manifestaciones por distintas razones, generalmente por pagos retrasados o reducciones de salarios.

Un ejemplo concreto se dio el año pasado en la Universidad Agraria: una huelga de docentes por el pago de una homologación que paró por completo el ciclo durante tres meses y obligó a los alumnos a recuperarlo durante los meses de verano del 2008. Sin embargo, para hacer la huelga, primero hay que pertenecer al sindicato. Además, la huelga siempre va a tener gente perjudicada.

Del resto de miembros de la PEA limeña, la mayoría, estoy seguro, seguirá levantándose a las 5am para trabajar, mientras esperan pagar finalmente su eterno derecho de piso en la escala social. Otros ascenderán y podrán llegar a sus oficinas un poco más tarde, a la hora a la que llegan las secretarias. Unos pocos llegarán a jefes y podrán despertarse a las 7, tomar desayuno con tranquilidad, leer el periódico y coger su carro para llegar a las 9. Lamentablemente, el ascender la escala social aún depende de los contactos que se tienen, de la suerte de caer en una empresa debidamente formalizada y sobre todo de hacerse imprescindible. Mientras haya un puñado de personas esperando a ocupar la misma plaza, muchos preferirán aceptar las condiciones con tal de no perder el empleo. Total, chamba es chamba, ¿o no?

 

Hace 40 años…

Hoy, Perú21 sacó una excelente reseña de los acontecimientos ocurridos en Francia hace ya 40 años. En 1968 para ser exactos. No voy a poner acá la cronología de los acontecimientos ya que ésta puede ser leída directamente del diario. Más bien, me gustaría reproducir y comentar algunos pasajes que me di el trabajo de resaltar.

“…en medio de un aparente bienestar … en los pliegues de la feliz insatisfacción del hombre moderno…”

Precisamente lo que nos quieren vender. Todo está bien, la economía crece y hemos bajado un par de puntos la línea de pobreza (es decir que algunas familias que antes tenían 10 soles al día ahora tienen 15… bien jugado!). Y claro, los precios suben mientras los sueldos se mantienen igual. Pero como aumentan las ventas, los gerentazos se llevan, además, sus ricas utilidades.

“El origen de la revuelta parisina, incluso, se debió en parte al arresto inicial de seis estudiantes involucrados en las protestas contra esa guerra que asolaba el Asia. En el magma de las protestas, sin embargo, había otras demandas más carnales: una de ellas era no prohibir que los estudiantes hombres ingresaran a las viviendas de las mujeres.”

Francia había participado en dos guerras: la primera fue la Guerra de Independencia de Argelia, la cual permitió a Charles de Gaulle llegar a la presidencia. Acerca de este periodo, la página Biografías y Vidas menciona: “ante el avance del movimiento independentista, los partidarios de mantener la presencia francesa en Argelia dieron en 1958 un golpe de Estado con participación gaullista. Para evitar el establecimiento de una dictadura militar, los dirigentes de la República aceptaron llamar al gobierno al general De Gaulle, como pedían los sublevados. Con la oposición de la izquierda, obtuvo del Parlamento plenos poderes y el encargo de preparar una revisión constitucional.”

La otra guerra importante fue la de Indochina, que tuvo como consecuencia la Guerra de Viet-Nam. Indochina era colonia francesa. En 1946 iniciaron las hostilidades entre las tropas francesas en la región y el Viet-Mihn, iniciando una guerra que finalizó con la retirada del ejército francés en 1954 y la entrada, en 1965, del ejército estadounidense.

De Gaulle tenía una política conservadora tanto en materia económica como social. Su política se basó en permanecer en el poder y fortalecer la figura del Presidente como ente ejecutivo. La política francesa de la época fue de alejarse de EE.UU. pero de rechazar a los comunistas. Entre sus diferentes reformas, estuvo la modernización de las estructuras económicas, lo cual acrecentó el nivel de vida, pero acentuó la desigualdad social. Las huelgas de los sindicatos de trabajadores se sumaron a los movimientos estudiantiles que se vivían tanto en Francia como en casi todos los países del mundo. El resultado: Mayo de 1968.

Lo que parecía haber brotado, desde el fondo atormentado pero vital de varias sociedades, era una gran ola de rechazo al autoritarismo de toda laya: el de la potencia extranjera que procuraba imponerse (la URSS, en Checoslovaquia), el de unas autoridades universitarias demasiado rígidas, el de otra potencia que promovía una guerra insensata.

Y, esencialmente, era una sacada de lengua a un sistema que amamantaba con objetos de consumo a sus hijos, pero les castraba la creatividad. Por eso, las paredes de París hablaron: “Prohibido prohibir”, “sed realistas, pedid lo imposible”, “gozad sin trabas”, “la poesía, a partir de ahora, está en la calle”. La juventud procuraba dibujar sus esperanzas.

(…)

No podía ser de otra manera porque -desvaríos más, desvaríos menos- era una revolución de la gente, una marea de transformación que no aguantaba ‘líneas correctas’.

(…)

¿O hay alguien que piense, con sinceridad, que estamos en un mundo perfecto, que no merece ser sacudido para nada?

Lo que sucede es que en esa época ambos bloques, el comunista y el socialista, se presentaban a sí mismos como EL modelo a seguir, LA línea correcta. Es un fenómeno que pasa todo el tiempo, pero que se vivió con fuerza cuando ambos bloques estaban en roces. La Francia de De Gaulle no escapaba a dicha línea.

Llevando el tema a la coyuntura actual del Perú, podemos decir que hay patrones que se repiten:

  • Una política económica que ha acrecentado el nivel de vida, pero ha abierto la brecha entre ricos y pobres. 

  • Una “línea correcta”: la del neoliberalismo económico, que excluye otras maneras de pensar y de desarrollarse.
  • Un presidente que se cree el mesías, el que tiene la razón y que se va con todo contra sus críticos.
  • Una fuerte represión y criminalización de la protesta social y, peor aún, casos como el de Melissa Patiño, a quien se le relaciona injustamente con el MRTA y está recluida, sin pruebas ni juicio, hace dos meses por haber participado en un congreso bolivariano en Ecuador, como si pensar distinto fuera un delito.
  • Un pueblo que no es idiota y que está dispuesto a hacerse escuchar.

Como vemos, no se trata de “quien tiene la razón”, eso no es democracia, y mientras haya alguien que quiera imponer su forma de pensar, sea EE.UU, sean los comunistas, sea Charles de Gaulle, sea Alan García, sean las Corporaciones, siempre va a haber gente que se oponga. El día en que realmente podamos sentarnos en una mesa y hacer dialogar todos los puntos de vista, podremos empezar a construir sociedades más justas, más agradables y, sobre todo, más habitables.

Para quienes entienden francés, acá les dejo la página de Wikipedia, más detallada, sobre Mayo del 68.

Más sobre el tema:

Utero de Marita – Alain Touraine sobre Mayo del 68

Sonia Luz – Mayo del 68 y las raíces del presente

Id Claridad –  Mayo Francés

Politika – Mayo del 68: papá cuéntame otra vez