El desarrollo sostenible

Este “comic” me lo mandó mi chica por mail y me pareció buenazo compartirlo en el blog.

Disfrútenlo!

(Si lo quieren ver en grande, hagan click aquí)

Una limosnita…

Yo no suelo soltarle plata a nadie, sobre todo después de una vez que vi a un joven estudiante a la vez trabajador que llevaba chimpunes dorados. Esa vez me puse a pensar en algo que alguna vez me había hecho notar un amigo. Me decía que no era posible que una persona con una necesidad real tuviera los recursos para comprarse zapatillas nuevas, por ejemplo. Me puse a pensar que tal vez se trataba más de un negocio rentable que de una necesidad.

Bueno, esta mañana, un amigo me pasó un mail con un powerpoint sobre el tema. Se los dejo en este link por si les interesa chequearlo.

En resumen, la presentación hace un cálculo aproximado de lo que recauda en promedio un limosnero en cada rojo del semáforo, que dura aproximadamente 30 segundos. Calculando que saca 50 céntimos cada vez que el semáforo se pone en rojo, un limosnero lograría recaudar 30 soles cada hora. Esto es, que trabajando 8 horas diarias, 6 días a la semana (es decir, 48 horas a la semana), se levantaría 1440 soles semanales, que multiplicados por cuatro semanas, dan 5760 soles. Hay incluso que considerar que el mes no tiene cuatro semanas exactas. El powerpoint habla de entre 3000 y 6000 soles al mes.

El negocio, sin embargo, no queda allí. ¿Qué hay de los padres que mandan a sus hijos a pedir en los semáforos? Es decir, los peruanos convivimos con la explotación infantil a diario y en vez de combatirla, la alimentamos con cada moneda que le damos a un niño con la carita pintada de payaso. Es una realidad dura, pero cada vez que, por pena o tal vez por culpa, le damos una moneda a un niño, estamos avalando la explotación de niños que deberían estar en el colegio o, en algunos casos, ayudando a sus papas, pero en tareas honestas.

El mail que me mandaron traía además el comentario de mi amigo, que agrega una arista al problema.

Lo que falta decir aquí es que esos 3000 o 5000 soles no se los lleva solito el mendigo, de ahí tiene que repartir a los policías y serenazgos que lo dejan trabajar, haciéndose de la vista gorda y a los matones que se ocupan de “cuidarle” el territorio. ¿O como explicar que siendo tan rentable el negocio no haya 200 mendigos por semáforo? Si hiciéramos la prueba de ponernos a mendigar en un semáforo de la Javier Prado, es seguro que en menos de 1 hora nos sacan a patadas.

La foto me la robé de este blog, que tiene un pequeño post sobre por qué nunca da limosna.

Rompiendo tabúes – Todos los seres humanos somos, en principio, iguales.

El ciclo pasado tuve la oportunidad de hacer un trabajo de Opinión Pública sobre la comunidad Gay de Lima. De hecho, en febrero del año pasado tuve la oportunidad de conocer a algunos homosexuales que puedo considerar buenos amigos. Al inicio fue inevitable no tener algunos prejuicios, vivo en una sociedad tan marcadamente homofóbica que fue necesario “romper el tabú”, tomarme unos tragos con ellos y reafirmar lo que todos sabemos: Los homosexuales son personas comunes como tú y yo. Comen, beben, duermen, cagan, saben, y, sobre todo, aman y sufren exactamente igual que el resto de personas en el mundo.

¿Por qué todo este rollo? ¿Por qué “reafirmar” y arriesgarme a ser visto como un homofóbico? Porque el común de la gente no puede asimilar la igualdad entre distintos grupos humanos. Con igualdad no me refiero a que todos somos robots fabricados en serie, sino a que todos tenemos las mismas necesidades bioquímicas, las mismas que nos hacen desear a otra persona, por ejemplo. ¿Y qué si ese “otro” es del mismo sexo? ¿Acaso discriminamos entre quienes prefieren el sexo duro y sin protección con cualquier mujer voluptuosa que se les cruce (1) y aquellos que prefieren hacer el amor con su pareja de siempre a luces apagadas y música clásica (2)? Cito un ejemplo. El 16 de agosto, un día después del terremoto, fuimos a donar sangre al Hospital Rebagliati. En la forma que debíamos llenar antes, había la pregunta ¿Es ud homosexual, o ha tenido encuentros sexuales con personas de su mismo sexo?, pero no recuerdo alguna pregunta parecida a ¿Tiene ud sexo sin protección? o ¿Es ud promiscuo? o incluso ¿Se acuesta ud con prostitutas?. Creo que sería más acertado considerar “grupo de riesgo” a quienes, sin contemplar su opción sexual, no se protegen contra las ETS, que rechazar automáticamente y sistemáticamente a personas homosexuales. Pero es más fácil.

Hay que aceptarlo, vivimos en un país que discrimina, que se escandaliza por la vida privada de sus ciudadanos, que está siempre atento ante el último chisme y trata de sacar el mayor provecho para dañar lo más posible al vecino. Vivimos en un país en que “La Universidad más Grande” trata de apartar a una gran periodista de sus aulas por detalles que nada tienen que ver con su desempeño profesional. Porque un grupo de padres de familia (ni siquiera sus propios alumnos) se escandalizan porque habla abiertamente de sexo, sin tabúes, sin reprimirse. Un “elemento peligroso” porque no tiene problemas con enfrentarse al gigante corporativo, porque no tiene reparos en expresar sus opiniones y denunciar la discriminación.

Este post está dedicado a mi amigo Diego, a quien no he visto en todo el verano. Ojalá me lea y se acuerde de sus amigos straight que lo queremos mucho.

Otras plumas opinan

Una pluma desenvainada –  Homosexuales ¿Abstenerse de donar sangre?

(1) El estereotipo, la utopía del machazo.

(2) Es solo un ejemplo, me gusta jugar con los extremos.

El colegio estatal y el burgomaestre-empresario.

Como comentaba en un post anterior, la educación en este país está basada en el paporreteo y la retención de datos. Eso, en el aspecto académico. Sin embargo hay algo que hay que reconocer: el cole le da a uno una primera identidad. El uniforme (o la falta de uno, como en mi caso) crea un cierto orgullo de pertenecer a un grupo humano en una etapa bastante particular (al menos en secundaria): la adolescencia. La “promo” es la gente con la que uno crece, chupa sus primeros tragos, se emborracha por primera vez, va a los quinces, se afana a las primeras chicas, en fin, hay gran complicidad con la promo. El colegio, más que una institución educativa, es un espacio de socialización controlado. Los niños y adolescentes van al colegio a establecer relaciones sociales tanto entre ellos como con las autoridades. Se trata de un lugar en el que, en teoría, deben aprender cosas útiles, así como a reconocer quiénes son las autoridades y aprender a respetarlas (o a combatirlas).  

Esto lo menciono porque ayer vi en las noticias el enfrentamiento entre la policía y alumnos del colegio “Antenor Orrego” en San Juan de Lurigancho. La razón: la municipalidad había cerrado el colegio porque su infraestructura está al borde del colapso. Me pareció, en cierto sentido, lógico. Sin embargo, como este no es precisamente el país de la lógica, me pareció raro que la municipalidad no haya siquiera intentado resolver el problema durante el vernano. Los alumnos tienen todo el derecho de estar furiosos.

Como esta vez no encuentro foto, les dejo este link para que vean el video, cortesía de Agencia Perú TV.

Esta mañana, leyendo mi reader, encontré una arista bastante interesante, como preocupante, del problema. Reproduzco un pedazo de un post del Jorobado de Notre Dame que lo explica de manera bastante clara.

El problema no es sólo de un colegio que se está cayendo, obviamente. Sino que la Municipalidad de San Juan de Lurigancho –cuyo alcalde es Carlos Burgos de Unidad Nacional—estaría aprovechando la “clausura y reconstrucción” para tomar posesión de una zona dentro del cerco del colegio que no ha sido construida y considerarla de propiedad del municipio (como dice en un cartel que se ha puesto a espaldas del colegio en la avenida Malecón Checa). Para qué? Imagínense: para darle en concesión a Supermercados Totus (cualquier parecido con San Felipe es pura coincidencia?). Otro alcalde de Unidad Nacional buscando hacer negocios con las propiedades públicas, en este caso en desmedro de un centro educativo???

Tal como lo leen. Un alcalde de la onda de Castañeda, ese que pretende arrebatarle a Lima los espacios públicos, conviertiéndolos en autopistas, supermercados o parques en los cuales hay que pagar una entrada que además es cara, solo para ver piletas (que podría ver gratis en cualquier plaza), pretende vender un pedazo de un espacio que debería usarse para la educación. Quién sabe, tal vez el plan maligno es terminar con la educación, cosa que las futuras generaciones no cuestionen la nueva religión: el Consumismo. Total, todos los que pensamos que “Solo ir a Metro, Totus, Eco, Wong, etc., y regresar en taxi a tu casa.” (el morsa) es cualquier cosa menos progreso tenemos mentalidad de bodeguero.

Por eso me uno a la petición del jorobado de no permitir estos atropellos. El Perú, más que inversiones a diestra y siniestra, necesita ciudadanos. Para formar ciudadanos se necesitan espacios públicos. Para formar espacios públicos no se pueden privatizar todos los espacios.

Alumno muerto en la Universidad Agraria

Esta semana (no estoy seguro si fue ayer o el miércoles) murió Manuel Martos Huamán (23), alumno de zootecnia de la Universidad Agraria. “Agonizó media hora tras sufrir colapso en gimnasio. Manuel Martos (23) no fue auxiliado, según sus compañeros. Expiró en brazos de su padre catedrático.” señala La República.

La Univesidad Agraria es la única Universidad Nacional en la cual los alumnos pagan el centro médico como parte de la matrícula. Sin embargo, el recuento de los acontecimientos muestran un servicio bastante inefectivo. Los alumnos de la Agraria, de los cuales un grupo ya se manifestó, tienen todo el derecho de quejarse. Precisamente de dichos manifestantes recibí el panfleto que a continuación reproduzco.

  • 1:10 Manuel llega al gym a hacer ejercicio.
  • 1:15 Manuel tiene problemas y cae al piso.
  • 1:16 Llaman al centro médico a pedir auxilio, dijeron que mandarían una ambulancia (nunca llegó)
  • 1:20 Un alumno busca ayuda en su bicicleta en el centro médico y una seudoenfermera le dijo que no podía ayudarle porque estaba muy lejos y no sabía montar bicicleta.
  • 1:25 Buscaron ambulancia y les dijeron que no encontraban la llave. Mandaron una custer al lugar.
  • 1:35 Llevan a Manuel al centro médico, mientras la enfermera decía que se trataba de un ataque epiléptico y que ya iba a pasar.
  • 1:40 Manuel llega al centro médico y es atendido en las escaleras por su padre, pues las enfermeras no acudieron a ayudar.
  • 1:42 Manuel muere en brazos de su padre.

Macabro. No?

La bruja del 71, versión peruana.

laura.jpgAcabo de ver por primera vez la página útero.tv y me he encontrado con este videito que ya debe estar recorriendo la blogósfera y que revela (una vez más) las artimañas de Laura Bozzo para ganar rating. A la mujer parece encantarle el escándalo, ya la hemos visto durante la década pasada en un burdo programa en el que incentivaba a sus panelistas a pelearse en vivo, a sacarse los trapos sucios y grabar la lágrima de una señora que había sido golpeada por su esposo un día y que al otro, con una identidad totalmente distinta (pero con la misma cara) pedía a su hermano que la alojara “hasta el día que salga a buscar trabajo”. Una tremenda cochinada.

Lo que me parece inaudito es que a esta mujer le hayan dado un programa en señal abierta. ¿Qué viene luego? ¿Montesinos vuelve al SIN?

Colina: un grupo absolutamente dispensable.

Más allá de si Fujimori tuvo o no vinculaciones con el grupo paramilitar Colina, cosa que cada vez se evidencia más, gracias a declaraciones de los mismos integrantes del grupo (tal como lo vimos ayer), la pregunta que me planteo es la siguiente: ¿realmente sirvió de algo el Grupo Colina para la lucha antisubversiva? (Foto: La República 31/01/08)

Hay quienes dirán rotundamente que sí y defenderán a capa y espada la tesis de que Fujimori “pacificó al país” con argumentos de que “no se puede respetar el derecho de personas que no respetan los derechos”, como lo podemos apreciar en este comentario de candy2000 publicado en El útero de Marita. Ante eso, yo siempre he tenido este contraargumento sacado de una frase anónima que me pareció muy sabia: “Es difícil reconocerles derechos a quienes sistemáticamente han violado los derechos humanos; sin embargo, el hacerlo es justamente lo que nos diferencia de ellos.”

Sin embargo, en fin, si se hubiera tratado de senderistas… Los Colina ni siquiera atinaron a su objetivo, ya que incluso se metieron en la casa equivocada y mataron a un grupo de heladeros que celebraban una sencilla y humilde polleda… ¿¡y a un niño!? (¿Qué puede tener que ver un niño en un asunto como este?). Según la Wikipedia “Se verificó luego que los atacantes buscaban atacar una reunión de subversivos senderistas que en realidad tuvo lugar en el segundo piso del inmueble (mientras que la pollada y el ataque se llevaba a cabo en el primer piso).”

El ataque y el aniquilamiento de “presuntos senderistas” no hicieron nada para terminar con Sendero Luminoso. Y en todo caso, si Colina tenía ordenes de detener a presuntos senderistas, como lo mencionó anoche César Nakazaki en Prensa Libre, entonces deberían haber sido castigados por “desobedecer órdenes” (Nakazaki dixit) en vez de, para colmo, haber sido condecorados. Y en todo caso, en el supuesto caso de que hubieran cumplido las órdenes de “solamente detener” para, supongo, llevarlos a juicio, ¿a qué senderista importante atraparon los Colina? ¿acaso cayó algún alto mando (o siquiera medio) de Sendero bajo los Colina?

La verdad de la milanesa es que ni Fujimori, ni Montesinos (ambos ocupados en aprovechar la Guerra Interna para llenarse los bolsillos y aprovechar para afianzarse en el poder con el Autogolpe de 1992), ni Colina, ni los militares acabaron con Sendero. Fue el trabajo silencioso, caleta y meticuloso del GEIN el que dio finalmente con la cúpula senderista y la puso tras las rejas. Fujimori y Montesinos, quienes presuntamente se encontraban pescando en la Selva, totalmente despreocupados, apenas se enteraron corrieron a Lima para aparecer en la foto. El resto, es historia conocida. Y los peruanos nos la creímos.

Los militares, en todo caso, lucharon abiertamente contra el terrorismo, eso no se los quita nadie y es digno de respeto. Se trató de una guerra, es verdad, que sin embargo no justifica el rapto, la muerte, la masacre de personas que tranquilamente podían ser inocentes… Eso es lo injusto.