La necesidad de diálogo en Bolivia

Es interesante ver cómo hay patrones que se renuevan cada cierto tiempo en contextos históricos particulares. Lo que sucene en estos momentos en Bolivia no es nuevo, ni es algo único en la región. Es lo mismo que ha ocurrido en Kosovo y en Osetia del Sur hace poco y es un problema muy relacionado con el concepto de Nación. A fin de cuentas, ¿cuáles son las características que debemos cumplir las personas para decir que pertenecemos o no a una nación? Por un lado, una nación política sería aquella referida a la jurisdicción de un Estado en un territorio. Por otro, una nación cultural se referiría más bien a una comunidad de seres humanos con rasgos culturales comunes, no necesariamente dueños legales de un territorio.

Las Naciones como las conocemos son las del modelo europeo del Siglo XIX. Un caso es el de Alemania, una confederación de Estados esparcidos y parcialmente en guerra entre ellos que mantenían un idioma común. Acá pasó que Prusia, el más grande, decidió irse a la guerra contra Francia y de paso jalarse a los demás estados alemanes. A esto se le llamó la Unificación Alemana. La tendencia actual parece ser la contraria. Asumiendo su diferencia del mundo y remarcando sus rasgos particulares, una comunidad busca autodeterminarse y llamarse a sí misma “autónoma”. Un amigo estudiante de historia en San Marcos me contaba esta mañana que en Santa Cruz ondea la bandera cruceña y no la boliviana. Un acto separatista.

La situación boliviana se complica porque, por un lado, entran en juego otros intereses. Hay mucho capital internacional operando en minas, gasoductos, pozos petroleros, etc. A ellos no les conviene que Evo Morales los estatice. Por otro lado está Hugo Chávez, quien manda a la mierda a los Yankees para solidarizarse con el país altiplano. Ahora, mientras Venezuela promete enviar tropas si Evo fuera derrocado, el resto de sudamérica se sienta a conversar.

El discurso de Chávez, curiosamente, no deja de tener algo de razón: Sudamérica, desde que es libre, ha dependido siempre del capital europeo y luego estadounidense y, obviamente, han hecho con nosotros lo que han querido. A decir, verdad, siempre hemos estado misios, libres al fín, pero llenos de deudas, en primer por las guerras de independencia. Sin contar las andadas de los caudillos, las guerras internas y, sobre todo, que no hemos resuelto el problema del indio, que desde la colonia ha sido explotado sin descanso. Personajes como Chávez o Morales serían las voces extremas de una nación cansada y bastante frustrada. Ahora, es verdad que se trataría de Chávez más que de Morales, como lo menciona Alvarez Ródrich en su columna del domingo. De él, me robo un parrafito:

Chávez siente que Bolivia es una colonia venezolana, mientras que Morales se comporta frente al locuaz venezolano como su empleadito. Chávez significa para Evo un mentor, padrino, acompañante de aventuras –como expulsar embajadores de Estados Unidos–, y defensor a cualquier costo, lo que se ha expresado en el anuncio de que, si se produce un intento de golpe a Morales, el Gobierno venezolano intervendrá en territorio boliviano para armar cuantos Vietnams sean necesarios.

Ahora, ¿vale la pena pelearse? Tal vez no. Tal vez vale la pena sentarse a conversar y tratar de ponerse de acuerdo. Yo no creo que Morales quiera iniciar una guerra civil, ni que los cruceños quieran comprometer su industria. Ambas naciones deberían ser capaces de convivir en el mismo territorio, al menos por un afán de supervivencia. Como dice Godoy, “la crisis reside en la falta de voluntad de ambas partes de emprender un diálogo en serio.” Las partes del conflicto deberían ser capaces de resolver sus problemas, ayudados por la mediación de sus vecinos, pero sin la injerencia de ningún Estado.

Augusto Álvarez Rodrich: Vietnam al ladito nomás

Utero de Marita: Váyanse al carajo, yankis de mierda

El Morsa: Continúa la crisis en Bolivia

DTP: Bolivia

Anuncios

Una respuesta

  1. Cheka en mi blog el discurso de Boaventura de Santos en la cumbre de los pueblos sobre el concepto de Estado Plurinacional. La visión Estado-Nación resulta arcaica. Luego te comento con detalle. Pero a grandes rasgos me parece que en Bolivia hay un exacervación de los nacionalismos muy fuertes, sobretodo del lado de Santa Cruz. Y tb me parece q la salida del embajador gringo es positiva. El pata estaba muy metido con los opositores. Parace que hizo algo similar cuando estubo en yugoslavia. Saludos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: